Las aves son un grupo biológico idóneo para que las personas conecten con la ciencia y con la naturaleza, pues son bellas, interesantes, fáciles de ver y de escuchar en cualquier tipo de hábitat, incluso en ambientes urbanos. Por ello, la observación recreativa de las aves es una actividad muy popular en todo el mundo y cada vez más en México.
Hoy en día contamos con una variedad de publicaciones, libros, guías de campo, portales de internet y herramientas digitales, como eBird y Merlin Bird ID, que facilitan el aprendizaje y ayudan a las personas a identificar especies, lo que aumenta el gusto y la confianza de las y los observadores cuando están en el campo. Estos recursos son también de mucha utilidad para desarrollar actividades de educación, entrenamiento y sensibilización ambiental para todo tipo de público, desde profesionales, hasta especialistas de campo, pero en especial para jóvenes.
eBird permite a los usuarios llevar un seguimiento ordenado de sus observaciones, mejorar su experiencia pajarera y tener acceso a un mundo de información que proporcionan colectivamente, decenas de miles de amantes de las aves en todo el planeta. Los registros contenidos en esta gran base de datos, tienen diversas aplicaciones prácticas, educativas y de investigación científica, lo que ha favorecido el surgimiento de numerosos proyectos de ciencia ciudadana. Esta información permite, entre muchas otras cosas, hacer inventarios, conocer y estudiar cambios en la diversidad de especies, además de analizar la salud del ambiente.
La ciencia ciudadana con aves no sólo es una actividad lúdica, saludable y recreativa, también propicia la convivencia social, la apropiación de espacios, el empoderamiento y la participación ciudadana en actividades de conservación y de turismo de bajo impacto.
El Programa de Aves Urbanas (PAU) es una Iniciativa de la Dirección de Cooperación y Gestión de Información para el Conocimiento y Conservación de las Aves, de la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO) que tiene como objetivo, promover la observación de aves en la ciudadanía, para generar información, conocimiento y conciencia pública, para implementar acciones colectivas de conservación de las aves y sus hábitats en México.
El PAU es un programa de ciencia ciudadana que opera de manera libre gracias al trabajo de una red de personas voluntarias, que comenzó con 15 participantes de cinco localidades piloto (Imagen 1), y luego se extendió paulatinamente a todo el país (Imagen 2, Fig. 1). Actualmente la red cuenta con 253 coordinaciones en 168 localidades de México, con presencia en todas las entidades federativas (Imagen 3). En este contexto destacan el Estado de México (57), Veracruz (29) y Chiapas (18) por tener el mayor número de coordinaciones.
De las 253 personas voluntarias, 81 trabajan de manera independiente, 57 en asociaciones civiles, 36 en universidades o centros de investigación, 35 en grupos o clubes de observación de aves, 19 en agencias de gobierno, 17 en colectivos, 10 en empresas privadas y 3 en museos o jardines (Fig.2).
De manera casi natural, a partir de 2020, el PAU se empezó a expandir paulatinamente a otros países de Centro y Sudamérica, con la creación de coordinaciones en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, Perú, Venezuela y El Salvador, en 2023, se extendió al Caribe, con la incorporación de coordinadores en Cuba y Puerto Rico (Imagen 4).
Derivado de la realización de una encuesta en 2024, en la que participaron 62 coordinadores del PAU en México, resultó que el balance de género es de 57.3% hombres, 42.3% mujeres y 0.4% no binario. El intervalo de edad más representativo es de 31 a 40 años (22 personas) seguido de 41 a 50 años (17 personas), el resto de los rangos de edad de las personas coordinadoras se muestra en la Figura 3. Respecto al nivel académico, la mayoría cuenta con licenciatura (33), seguido de maestría (22), doctorado (4), y por último preparatoria (3).
Desde sus inicios, el PAU ha generado alianzas estratégicas con diversas instituciones y organizaciones nacionales e internacionales, como el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell (CLO) y la asociación Environment for the Américas (EFTA) de los Estados Unidos.






Gracias a estas alianzas, el PAU se ha enriquecido y ha servido como mecanismo para la promoción e implementación de programas, proyectos y actividades educativas, de capacitación y de monitoreo, nacionales e internacionales, mediante el intercambio y desarrollo de materiales, guías y plataformas de internet relacionadas con el conocimiento y conservación de las aves. Por ejemplo, capacitan a observadores de aves en la identificación de especies, en el uso de plataformas y aplicaciones, además de otras actividades del PAU tales como:




- Salidas a pajarear para público en general, con registro de observaciones en las plataformas de eBird y Naturalista.
- Mesas de trabajo sobre temas de interés como son: prevenir o remediar las colisiones de aves con ventanas y otras estructuras, elaboración de cuentos para niños, actividades de aviturismo, actividades del proyecto “Celebra las Aves Urbanas en México” de CLO, actividades para personas con discapacidad, creación de jardines para polinizadores, grabación y registro de vocalizaciones de aves.
- Actividades programadas del manual del PAU como: “Todos los Parques, Todas las Aves”; “Volando Entre el Campo y la Ciudad”; “Exploradores del Parque” y; “¡Se Buscan!”.
- Conteos nacionales e internacionales como “Unidos por las Alas y la Cultura”, “Conteo de Aves Urbanas en Latinoamérica”; “Conteo de Aves en tu comunidad”, “Global Big Day; “Conteo de Aves Urbanas”; “Conteo de Aves Playeras”; “October Big Day” y el “Conteo Navideño de Aves” de la Sociedad Audubon.
- Actividades de Cultura Ambiental que incluyen: el Día Mundial de las Aves Migratorias, festivales, talleres, el “Reto Urbano” de la plataforma Naturalista, conferencias y charlas adecuadas a sus necesidades e intereses.
- En el marco del PAU la CONABIO realiza actividades de monitoreo protocolizado de aves, con el Manual del Programa de América Latina para las Aves Silvestres (PROALAS) de CONABIO-CLO. Por ejemplo, el proyecto: “Fortalecimiento de capacidades para monitoreo y la conservación de las aves migratorias a través de la ciencia ciudadana en Veracruz” con apoyo del Fish and Wildlife Service (2023) y el Proyecto “Fortalecimiento de capacidades para el monitoreo participativo y la conservación de especies de colibríes migratorios y sus hábitats en México” con apoyo de EFTA y el US Forest Service (2024-2025).
Derivado de las actividades de observación y monitoreo de aves, la cuenta de usuario de la plataforma eBird del PAU, ha acumulado, en diez años, 779 especies de las 1135 registradas en México, con un total de 4,545 listados compartidos por los participantes del programa.


Toda la información recopilada por los pajareros en eBird es curada en la CONABIO y luego incorporada al Sistema Nacional de Información sobre Biodiversidad (SNIB), donde queda a disposición de la sociedad de forma gratuita.
Esta información se utiliza también para diferentes propósitos, por ejemplo, permite documentar la distribución (mapas), abundancia y estacionalidad de las especies. Asimismo contribuye a la elaboración de materiales de divulgación y educación ambiental, al desarrollo de actividades ecoturísticas, aplicación de políticas públicas, e investigación científica.
Desde 2021, la coordinación general del PAU está a cargo de la jefatura del Departamento del Programa de Aves Urbanas en la CONABIO.


Para mayor información contactar a: tsanchez@conabio.gob.mx


Tatiana B. Sánchez Rodríguez
tsanchez@conabio.gob.mx
Humberto Berlanga García
hberlang@conabio.gob.mx
Daniela Souza López
dsouza@conabio.gob.mx
Dirección de Cooperación y Gestión de Información para el Conocimiento y Conservación de las Aves. CONABIO.








