Una de las preguntas que más nos hacen en Pitenzin. Escuelita Agroecológica para niñas y niños: ¿de dónde viene lo que comemos? ¿Por qué una receta se llama de un modo en un pueblo y de otro modo en otro pueblo? ¿Por qué cambian los ingredientes? ¿Por qué hay países en los que la comida parece no ser saludable y otros países que se alimentan consumiendo muchas verduras y frutas? ¿Cómo las recetas que aprendió mi abuela de niña siguen cocinándose ahora en estos tiempos? Las respuestas las encontrarían construyendo un diálogo con sus familias, pero sobre todo acercándose a las abuelas y abuelos. El resultado fue maravilloso.

Las abuelas y los abuelos les hablaron de cómo consumían quelites, elotes tiernos, chayote, chilacayote, les hablaron de los tamales colados, un nombre muy común en el sur de Jalisco también era una generación que consumía atoles, caldos y sobre todo frijoles.

A Quetzally su bisabuela le contó que antes se comía lo que se cosechaba, lo que en el pueblo se preparaba como el queso, la crema, entonces los alimentos estaban muy relacionados con la tierra, por lo que las familias permanecían sanas.

¿Y cuándo se les antojaban los dulces que comían? Preguntaron los niños y las niñas, por ejemplo, el abuelito de Dulce le contó que preparaban calabazas con piloncillo, pero también cristalizaban el chilacayote, preparaban también camote del cerro, a veces también con piloncillo y a veces solamente con agua, dependiendo la preparación era el consumo: cuando se cocinaba solamente con agua entonces se comía con sal y limón, cuando se preparaba con piloncillo se mordía y se echaba el trago de leche fría. En la comunidad de El Rodeo, por ejemplo, el bosque les ofrece frutos de temporada: zarzamora silvestre, capulín, tejocote con los que preparan dulces.

De lunes a viernes se consumían frijoles recién cocidos con queso y un chile de molcajete y sus tortillas recién torteadas, pero los sábados y domingos se preparaban caldos, en el valle de Zapotlán el Grande se acostumbraba a consumir lo que le llaman cocido o caldo de res, de pollo, albóndigas, aunque también ha sido costumbre preparar pozole sobre todo los sábados. En El Rodeo se acostumbraban otros caldos, por ejemplo, el más famoso es el caldo con pulque. Los caldos proporcionaban un remanso del cansancio de la semana en la parcela.

Las y los niños pudieron constatar que antes los alimentos provenían de la tierra, se conocía la mano que los sembraba o la mano que preparaba el queso, la crema y quiénes ordeñaban las vacas. Ahora es difícil, aunque siguen viviendo en espacios rurales o rururbanos, conocer de dónde vienen los alimentos genera una incertidumbre, sobre todo en un contexto en el que las industrias y las empresas dedicadas a la producción de alimentos han perdido la ética y ofrecen frutas y hortalizas que a la larga lastiman la salud de la comunidad por la presencia incontrolable de pesticidas. Pero también, las prácticas alimentarias han estado sujetas a modificaciones propias de lo que en Teocintle. Gaceta Agroecológica llamamos el “mal llamado desarrollo”, prácticas que han suplido la dieta de la milpa por la dieta de lo rápido, envasado, procesado y repleto de conservadores y colorantes.

En un intento por recuperar la esperanza, presentamos el resultado del trabajo de campo de niños y niñas de dos escuelas primarias, por un lado, nos comparte su investigación de campo las y los niños de la escuela primaria Rafael Ramírez, en Ciudad Guzmán, Mpio. De Zapotlán el Grande, Jalisco, por otro lado, nos comparten también las y los niños de la escuela primaria Lázaro Cárdenas, en la comunidad de El Rodeo, Mpio. de Gómez Farías Jalisco.

Que sus inquietudes logren movilizar el sentipensar de sus familias, maestras, maestros y autoridades responsables para continuar con la construcción de alternativas que les respeten el derecho al buen comer.

El consejo editorial de Teocintle. Gaceta agroecológica decidió respetar las recetas escritas por las niñas y niños sin modificaciones, porque es importante dar cuenta y visibilizar el esfuerzo detrás de este trabajo: entrevistar, redactar con su puño y letra e ilustrar.

texto alternativo
Kuautlalli: Experiencias de la agroecología

Lizeth Sevila

teocintlegacetaagroecologica@gmail.com