Punta Allen, Tulum, Quintana Roo

Hilda del Pilar Huitzil Vela y su hija Estrella Guadalupe Cruz Huitzil son de la comunidad Javier Rojo Gómez, Punta Allen, Tulum, Quintana Roo, forman parte del Programa de Aves Urbanas de Punta Allen y su grupo se llama Garza Tigre. Para ellas y su comunidad, las aves significan la vida, la libertad y una conexión profunda entre el mar, la selva y su comunidad, porque las aves son guardianes del equilibrio natural, un hogar sagrado. Para Estrella, además de un hogar sagrado, es espiritual porque sus cantos y movimientos nos enseñan a escuchar la naturaleza con respeto. En este sentido, existen algunas aves sagradas de la tradición maya de su comunidad, como lo es el momoto cejas azules (Eumomota superciliosa) y el momoto corona negra (Momotus lessonii).

Otras aves que se consideran sagradas son las garzas, como la blanca, la morena y la tigre, que son comunes en los humedales y manglares de Quintana Roo. Ahí el agua es sagrada; transmiten paciencia y equilibrio, porque donde hay agua hay vida y ellas la custodian. Esto lo saben por las historias que les contaban las personas mayores de la comunidad. Su abuelo le transmitía las tradiciones y le contaba historias. Hilda recuerda la ceremonia que hacían para pedirle permiso al monte para sembrar. La historia que más recuerda es la del tapacaminos; se la contaba cuando regresaban de la milpa: “Él nunca te va a perder, él siempre te va a llevar a la casa”. Ella le preguntó: “¿Cuándo andas en el monte te has perdido?”.

Fotografía cortesía de Hilda del Pilar Huitzil Vela

No me he perdido porque siempre escucho el canto de las aves, él me acompaña; cuando llego al pueblo me deja y se regresa, siempre va delante de mí, me tapa el camino para que no me pierda, para que no me aleje del camino, me cuida hasta que yo llego con mi familia. El tapacaminos es el compañero de camino andante; siempre pide que te regrese

Cuando ella salía con su abuelo, al regresar del monte veía cómo el ave volaba frente de ellos, cantaba y volvía a volar; al llegar a la comunidad los dejaba y se metía en el monte.

El Tapacaminos o Chotacabras es un ave de hábitos nocturnos, difícil de observar debido a que se confunde con el medio. Suele encontrarse en los caminos por lo cual recibe su nombre.

Para Estrella, las aves le hablan principalmente por medio del sonido, cada llamada, cada canto o cada aleteo crea imágenes en su cerebro e imaginación que le permiten reconocer el territorio, el clima o el momento del día. Las aves le ayudan acompañándola con amor, paciencia y respeto, creando espacios donde puede conectar con la naturaleza a través de sus sentidos, especialmente el oído, el tacto y el olfato. Juntas, hija y madre, han aprendido a escuchar el canto de las aves.

Para la comunidad las aves son vida, identidad y equilibrio natural, pero también bienestar y oportunidades, ya que varios integrantes son guías comunitarios en la observación de aves, por lo que el cuidado y conservación del ecosistema y su diversidad biológica les permite tener ingresos.

Entre las aves más representativas del lugar se encuentra el pelícano café (Pelecanus occidentalis), la garza morena (Ardea herodias), la garza blanca (Ardea alba), la garza tigre mexicana (Tigrisoma mexicanum), la fragata tijereta (Fregata magnificens), el cormorán neotropical (Nannopterum brasilianum), el cormorán ojerón (Nannopterum auritum) y el momoto cejas azules (Eumomota superciliosa) y el momoto corona negra (Momotus lessonii).

En la comunidad Javier Rojo Gómez de Punta Allen, Tulum, Quintana Roo, viven aproximadamente 675 personas donde la actividad económica es la pesca y el turismo, como la pesca deportiva, actividades acuáticas y de naturaleza como la observación de aves; por lo tanto, el cuidado y la conservación de los recursos naturales es primordial para mantener la economía de la comunidad.

Sihualt: Sentirpensares de mujeres

Hilda del Pilar Huitzil Vela

Es guía comunitaria y de observación de aves.

Estrella Guadalupe Cruz Huitzil

Es guía comunitaria; tiene discapacidad visual.